Ir a "El Reloj de la Torre" de Vegas del Condado
El reloj, campana y torre de
Santa Marina del Rey se terminaron en 1599,
según la inscripción de dos renglones a lo largo de la barra frontal de hierro
de la caja del reloj1:
"Este Reloj, Torre y Campana se acabó el infelicísimo año de 1599,
siendo alcalde de esta villa de Santa Marina del Rey....................Chial
Fernández.
Y costó lo antedicho dos mil quinientos ducados. Hubo este año peste general
en España. Valió la libra de pan un real.................."
La torre es de tapial de adobe con cimientos de cantos rodados y cal. Mide unos quince metros de altura y seis de ancho, con paredes de más de un metro de espesor. Está coronada por una cúpula de zinc que contiene una campana de cincuenta arrobas (575 kilos) de peso.
"En
la ciudad de León, a 23 de marzo de 1590. Ante mí el escribano público de
yuso escrito, parecieron Pedro García Vega y Santiago Guerrero, vecinos de la
villa de Santa Marina y Regidores que digeron de dicha villa de Santa Marina del
Rey. Y digeron que por cuanto entre todos estaba tratado de hacer un reloj para
poner en la Iglesia Mayor de dicha villa, en la torre della; el cual reloj
querían se hiciese con toda brevedad y para ello están concertados con Antonio
Villafranca, cerrajero de la ciudad de León. Ha de llevar dos ruedas de hierro,
la del movimiento, la mayor, ha de ser mayor que el reloj de Regla2 , tanto cuanto que ha de tener de ancho o en cruz, vara y sexma3,
y la rueda del mazo ha de tener cinco cuartas de hueco y han de tener las ruedas
las medidas que llevan los dichos Pedro García y Santiago Guerrero y lo mismo
las demás ruedas del dicho reloj. La caja y montante ha de ser conforme con el
reloj de Regla. Le ha de dar acabado y asentado en la torre de la iglesia de
dicha villa, de aquí al día de San Andrés del año presente, primero que
viene, dándole los demás materiales, excepto lo tocante a hierro. Por lo cual
le han de dar 200 ducados de buena moneda corriente en estos Reinos de Castilla
y se le pagarán de esta manera... Si lo acabare antes, se le abone el resto; si
después, que lo puedan tomar Oficiales que a su costa lo acaben y
asienten....".
Y el dicho Antonio de Villafranca aceptó la escritura y
se obligó con su persona y bienes a acabar dicho reloj el día de San Andrés
sin falta. Dio como fiadores a Simón Morate y Benito Martínez, vecinos de
León y moradores a la calle de Puerta Moneda. Y si no cumpliere las condiciones
le llevarán ante los jueces. Firman los dichos y el Escribano Benito del
Castillo. Son testigos Juan de la Puente, vecino de Santa Marina del Rey, Pedro
de Valdivieso, sastre, y Antonio de Astudillo, vecino de León4.
Poco más de ochos meses se le daba de tiempo al relojero para acabar la obra,
del 23 de Marzo, al día de San Andrés (30 de Noviembre), y si debía de ser
suficiente ya que estuvo conforme en el trato. El resultado final, por lo visto
en la inscripción del reloj, fue bastante diferente; nueve años pasaron hasta
que quedó instalado. Otra contradicción curiosa es que el reloj fue contratado
para la torre de la iglesia Mayor y hoy día se encuentra en la torre, ahora del
Ayuntamiento, y desde siempre se ha conocido el reloj en el mismo sitio y solo
ese reloj. Y en la inscripción del reloj parece más bien que ponga 1559, en
vez de 1599. ¿Estará el escrito hablando de otro reloj? .
Hay un dicho popular que reza: "El reloj da las horas en Santa Marina, los cuartos en La Bañeza y las medias en Villadangos". Y se explica así: porque las horas las da allí, pero los cuartos en La Bañeza por los 660 reales anuales de interés (6%) del préstamo de 1.000 ducados pedidos a Juan de Mansilla, vecino de La Bañeza, para pagar torre y reloj. Y lo de las medias en Villadangos, (villa de ambos, es decir, del Rey y la Reina) porque con los impuestos que tenían que pagar a esa villa, llegaba para pagar las medias del Rey y de la Reina a costa de Santa Marina.5
Teniendo en cuenta su antigüedad, podemos decir que el estado de conservación
es satisfactorio, debido en parte a la calidad de los materiales, en parte a la
sencillez del sistema, sin olvidarnos del mimo y cuidado con que ha sido tratado
por sus conservadores6, pudiendo afirmar que las imperfecciones del sistema
son debidas, más al desgaste secular y envejecimiento, que a fallos
estructurales y de proyecto.
Está montado este reloj en jaula de hierro forjado de forma de paralelepípedo rectangular que se apoya con patas sobre el suelo de madera de la torre para
conseguir la altura conveniente de salida de las agujas a través de la esfera.
La jaula está armada con remaches como únicos elementos de fijación y lleva
adornos en los ángulos superiores.
Consta de dos trenes tres de ruedas: el de movimiento y el de sonería
compartiendo una pletina central armada también con remaches.
La esfera está en la parte media de la torre. Es de metacrilato blanco con los
números arábigos pintados en negro. Las agujas son sencillas y también en
negro. Por supuesto el conjunto es totalmente nuevo y moderno.
El tren de
movimiento es sumamente simple, consta de dos ruedas: la rueda primera o
imperial montada sobre el mismo eje del tambor, macizo de madera, de la
devanadera y que engrana a través de un piñón de linterna con la rueda de
escape. Todo es de hierro incluido el entrinquetado. El escape es de paletas o
rueda catalina7; es un escape de retroceso que se encuentran en los relojes a
partir del siglo XV y se ha utilizado durante mas de 350 años sobretodo en los
relojes de bolsillo. El Volante es del tipo "foliot"8, primer
volante de los relojes, en forma de barra recta en las que dos régulas móviles
pueden cambiar de posición en las muescas practicadas al efecto, a uno y otro
lado del centro de giro. Parece ser que estas régulas servirían para acortar o
alargar los periodos, para que las horas diurnas se ajustasen a los cambios de
duración que experimentan durante el año9.
El tren de sonería consta de tres ruedas y el venterol. El tambor con cilindro
macizo de madera. La rueda frontal engrana directamente con la rueda
remontadora. La rueda posterior, o barrilete, a la que llamamos rueda primera, o
imperial, lleva incorporada un rochete, o trinquete, y porta frontalmente una
corona aguantada por 14 pernos con virotillo, llamados tocadores, que accionan
la uña, o gatillo del brazo de transmisión del martillo de campana, y mueve a
la rueda segunda a través de un piñón de 12 alas. Posee esta rueda, llamada
rueda de tope, en la parte posterior, dos sectores circulares opuestos de unos
30 m/m de anchura y 150º de amplitud cada uno, que constituyen el rodete, cuya
función es bloquear el sistema de sonería cuando el brazo del trinquete, hace
tope en cualquiera de sus bordes. La rueda segunda engrana sobre un piñón de
linterna y al otro extremo del eje de este piñón se encuentra el venterol,
sencillo, simplemente dos aspas. La rueda frontal engrana directamente sobre la
rueda remontadora y a su vez a través de un piñón, al estilo de las ruedas
"romboir" con la rueda contadera que tiene el engranaje interior y
exteriormente un recorrido almenado10.
El sistema
de sonería está formado por varios ejes y palancas: La rueda primera del
movimiento lleva dos levas que acciona la palanca de alza y dispara las horas y
las medias. Esta primera palanca actúa sobre el ariete o detenedor que consta
de dos palancas sobre un eje, por un lado el brazo retén que interrumpe el
movimiento del rodaje de sonería cuando actúa, oponiéndose al giro de la
rueda segunda al establecer contacto con uno cualquiera de los sectores
circulares al efecto, que forman el llamado rodete y por el otro extremo un
brazo con una uña que cae sobre las entalladuras almenadas de la rueda
contadera, un sistema muy simple. Un tercer eje que porta el brazo de
accionamiento del martillo de campana, movido por los tocadores de la corona
circular de la rueda primera al percutir sobre su extremo opuesto, en forma de
uña, o gatillo. Estos brazos y palancas no van engarzados por el sistema de
remaches sino a través de pasadores dándole a la estructura la mínima
flexibilidad que el sistema requiere.
El sistema de remontaje (dar cuerda) del movimiento se hace directamente sobre
los tambores de la devanadera gracias a unas palancas en forma de aspas y la de
la sonería, a través de una manivela y un piñón que mueve una rueda sobre el
eje del tambor de madera maciza que enrolla dos gruesas maromas de las que
penden dos grandes pesas que actualmente son de cemento y que cuelga por el
interior de la torre. La duración de la cuerda es de doce horas
aproximadamente.
Todo el reloj tanto las ruedas, palancas y jaula es de hierro forjado y salvo
las modificaciones, mínimas, llevadas a cabo en los últimos tiempos, en todo
el reloj no hay una sola tuerca ni un solo tornillo, todo está hecho a base de
remaches y pasadores que han conseguido, gracias a la pericia y buen hacer del
relojero leones que lo construyó, que este reloj haya perdurado, y funcionando,
durante mas de cuatrocientos años.
(1).-
ESTERELOXTOREYCANPANASEACABOELYMFELICISIMOAÑODE1559SIENDOALCALDEDESTA
VILLADESANTAMARINADELREY......borradas unas 30 letras....LEHICLADALELPRAINDEZ
YCOSTOLOANTEDICHODOSMILYQUINTOSDUCADOSUBOESTEAÑO
PESTEGENERALENESPAÑAVALIOLALIBRADELANUNREIVRE... como otras 50 letras
borradas...
Son dos líneas paralelas grabadas en mayúsculas, sin espacios entre las
letras, a todo lo largo de la barra de hierro frontal de la caja del Reloj. Al
final de la barra se ha borrado intencionadamente el final de la primera línea,
con cincel o una lima basta, texto que corresponde al nombre del Alcalde, por
lo cual el final de la segunda línea también está borrado. Es de suponer que
el borrado se hiciera poco después de la construcción del Reloj, cuando el
nombre del Alcalde todavía tenía importancia política (N. del E.
¿Inquisición?). El año está escrito
con números, pero al leerlo parece más bien que ponga 1.559 en vez de 1.599
(2).- La Plaza de la Regla es donde está el reloj de la Catedral de León. El
significado es que Santa Marina del Rey quería un reloj aún más grande que el
de la Catedral de León,
que originalmente data del Siglo XV.
(3).- Una vara son 84 cm. Una sexma es una sexta parte; en
este caso 14 cm. El diámetro total es entonces 98 cm.
(4).- En la época, 200 ducados equivalían a 2.200
reales, con los que se podían comprar unas 20 vacas o 6.325 Kg. de trigo. El documento
notarial está custodiado en el Archivo Histórico Provincial de
León, año 1590, folio 136 y siguientes en caja 13, Protocolo de Juan de
Castrillo. Publicado por P. Albano en Diario de León de 17/11/1987. Transcripción
publicada por Francisco Fuertes en "La Flor de la
Ribera", edición particular, 1995, LE-808/95.
(5).-
Los "cuartos en la Bañeza" siguieron apoquinándose dos siglos y
medio. Ya durante la Desamortización, el Miércoles 15 de Abril de 1846, publica el
Suplemento del Boletín Oficial de León la subasta de "un censo
enfitéutico que el Concejo y vecinos de Santa Marina del Rey pagaban al
Convento de Carmelitas de La Bañeza de 550 reales, que capitalizado da en venta
18.334 reales". Fue comprado por Santa Marina del Rey en 19.000 reales a
cinco plazos (Caja 11.981 Legajo 377 del Archivo Histórico Provincial de
León). F. Fuertes opus cit. y P. Albano en "DIARIO DE LEÓN". 17/11/1987.
(6).- Pedro Pequeño, por encargo de Andrés Prieto, lo cuida por cien reales
anuales entre 1639 y 1640, según escritura del Protocolo del Escribano Sr.
Quintana, año 1639, folio 37 vuelto. Caja 9613 del Archivo H.P. de León [F.
Fuertes, opus cit.]. Torre reparada en 1690 por Pedro de Condres, maestro
carpintero de León, por 900 reales. Recubre de cinc el chapitel de la Torre en
1817 el vecino de Santa Marina Manuel Hipólito Álvarez por 2.400 reales de
vellón, por encargo de Luis Marcos, procurador general. (F. Fuertes, opus
cit.). En Enero del 2004 la
persona que da cuerda al reloj cada doce horas es Doña Francisca Ferrero Marcos, que
vive justo enfrente del Ayuntamiento, y el relojero que lo mantiene es Pedro
Sánchez, de Torrecillas de la Tiesa, Cáceres.
(7).- El nombre de "catalina a la rueda de escape viene dado por la forma
de la rueda que se utilizó en el martirio de Santa Catalina, según la
Hagiografía, de la que tantas representaciones hay en la pintura española
(Montañés, Diccionario de relojería)
(8).- El nombre es de origen francés e intraducible al castellano. "Faire
le fou", loquear, dar vueltas como un loco. El primer sistema de escape del
que se tiene constancia, como efectivo, en los relojes, es el que se conoce como
a Verge y Foliot. El regulador es una T que en sus brazos tiene unas ranuras
donde se colocan unos pequeños pesos. Según que los pesos estén más o menos
cercanos al centro, el reloj irá más o menos rápido. Su precisión no era muy
buena, más o menos media hora al día en el mejor de los casos, pero se mantuvo
hasta el S. XVI (Montañés, Diccionario de relojería)
(9).- Son horas temporales o desiguales las que resultan de dividir los periodos
de luz y de oscuridad en doce horas cada uno, variando estos según las
estaciones. (Montañés, Diccionario de relojería)
(10).- Pieza de la sonería que recibe el gatillo en sus entalladuras y determina
el número de golpes que deben ser dados por el martillo. Su uso es muy
primitivo y se ha seguido empleando hasta tiempos recientes. (Montañés,
Diccionario de relojería)
Ver este reloj en el catálogo de Relojes de Torre en el Mundo:
www.towerclocks.org
Texto: Pablo García (Relojería Julio, León) e Ignacio Boixo
Fotos: Ignacio Boixo, salvo La Flor de la Ribera (Jaime Saurina) y Reloj
Catedral de León