
Humilde reloj de Vegas. Reloj que marcas las horas. Las horas del nacimiento. Las horas de tantas bodas. Y aquellas horas malditas en que se acaban las horas. Cien años dando los tiempos. Un siglo marcando horas. |
Casi cual Dios, que es quien guarda los días en sus alforjas. Reloj de Vegas, no pares. No dejes de dar las horas. Qué el día en que tu te mueras ¿dónde estarán nuestras horas? Francisco José Fernández de la Cigoña |
Edición, texto y fotos (salvo otra expresión) Ignacio Boixo
© 2003