Volver a "El Reloj de la Torre"
Es un opúsculo de 66 páginas, editado y en parte escrito
por Antonio Canseco. No figura el nombre del biógrafo de Colón. En el relato
de la vida de Cristóbal Colón, Antonio Canseco introduce información
comercial de sus relojes
Dentro de la biografía, y al final del opúsculo, Antonio Canseco introduce
propaganda de sus relojes. Es de destacar el inventario de relojes vendidos
hasta 1881, que demuestran el gran predicamento de los relojes de torre de
Canseco.
Canseco también aprovecha para acusar al Ayuntamiento
de Orgiva de moroso. Destacan las diversas invectivas que dedica al
municipio de Orgiva, por el impago de un reloj.
A continuación se reproduce el índice, e íntegramente el texto que Antonio
Canseco introdujo en esta obra, que por su inconfundible estilo se diferencia
del relato biográfico del Descubridor.
Las invectivas sobre Orgiva y la relación de relojes vendidos hasta 1892 se transcriben aparte.
pág
ÍNDICE
3 Capítulo I: Nacimiento y mocedades de Colón
3
7 Capítulo II: Estancia de Colón en Lisboa 7
10 Capítulo III: colón y los Reyes Católicos 10
14 Capítulo IV: Primer viaje 14
23 Capítulo V: Segundo viaje 23
26 Capítulo VI: Tercer viaje 26
29 Capítulo VII: Cuarto viaje 29
33 Capítulo VIII: Muerte de Colón 33
37 Programa de los festejos dispuestos por el Ayuntamiento de Madrid para
solemnizar el IV Centenario del Descubrimiento de América 37
47 Anuncios de la relojerías más renombradas y económicas: 47
49 Campanas de aleación de acero: 49
52 Relojes de torre con pesas y cuerdas metálicas: 52
54 Relojes de torre sin pesas: 54
58 Relojes de torre con escape de libre oscilación: 58
59 Nota de los relojes de torre vendidos desde el año de 1881 hasta la
fecha: 59
64 Campanas de bronce fino campanil: 64
Relojes de bolsillo con el retrato de
Colón, que conmemoran y sirven de recuerdo del IV Centenario (véase la
cubierta).
Estos relojes, que además de su buena máquina llevan en sus tapas el busto
de Colón en altorrelieve, los damos más baratos que los demás relojes, a fin
de que ricos y pobres puedan adquirirlos, como recuerdo y conmemoración al
descubrimiento de América, pues todo buen español debe llevar grabado en su
memoria el nombre de aquél ilustre marino. Se venden en
RELOJERÍA CENTRAL, calle Mayor, números 55, 57 y 59.
RELOJERÍA DE SAN SEBASTIÁN, Pza. Del Ángel nº 10
RELOJERÍA DE CANSECO, Mesón de Paredes, nº 21
MADRID
Página 5. Aprovechamos esta ocasión para presentar a
nuestros lectores el facsímil del retrato que Canseco, relojero establecido en
esta Corte, ha hecho grabar en las tapas de sus relojes de plata, oro, níquel y
acero, que expenderá durante las fiestas del IV Centenario de Colón, en sus
tres relojerías situadas en las calles del Mesón de Paredes, 21; Pza. del
Ángel 10 y en la Central, Mayor, 55, 57 y 59. Es el retrato más perfecto de
los conocidos hasta el día, y buena prueba de ello es que, sin anunciar dichos
relojes, son ya innumerables los pedidos que le han hecho, tanto de Madrid como
provincias y extranjeros, por ser muy propios para regalos, como recuerdo
conmemorable del IV Centenario del descubrimiento del Nuevo Mundo, toda vea que
a la oportunidad y perfección, unen la solidez, economía y exactitud en la
hora.
Aún saber no hemos podido
do fue Canseco a parar,
para poder encontrar
retrato tan parecido.
Página 7. Los Ayuntamientos de España que carezcan de perros chicos y grandes en sus arcas de fondos y necesiten reloj de torre para saber en qué hora viven, sírvanse dirigirse a la relojería central de Canseco, en donde pueden adquirirlos a plazos muy fáciles de satisfacer, a unos precios que nadie puede competir.
Página 8. A este propósito, rogamos a nuestros
lectores que consideren los afanes, vigilias y amarguras que habrá sufrido el
relojero Canseco para conseguir que sus relojes de torre anden sin pesas y
obtener los maravillosos resultados que están dando en todas partes, y sus
campanas, célebres ya en toda España, por la facilidad de su manejo y el
excelente timbre que producen sus sonidos. Tenemos a la vista certificados
expedidos por los ayuntamientos y párrocos que acreditan la excelencia de estos
relojes y campanas, y honran al artista.
Por lo cual es necesario,
y con decirlo no peco,
preparar el centenario
de Canseco.
Los relojes de torre sistema Canseco, a juzgar por informes de personas muy
respetables y documentos que tenemos a la vista, son los mejores de cuantos se
conocen, tanto en España como en el extranjero. Los Gobiernos de España y
Francia le han concedido privilegio de invención.
El Real Decreto de 4 de enero de 1883 autoriza a los ayuntamiento para que
puedan adquirir los relojes de torre sistema Canseco sin necesidad de subasta.
Página 12. Si cuando D. Fernando Colón perteneció al Cabildo de aquella Catedral, hubiese podido conocer las campanas y relojes de torre que, cuatro siglos más tarde, había de fabricar el célebre Relojero Sr. Canseco, seguramente hubiera apreciado las excelentes condiciones de su construcción, encargándole varias de aquéllas, con los yugos de hierro de su invención, y un reloj con motor a resortes, destinados a aumentar las múltiples bellezas de que está adornado tan maravilloso templo. ¡Lástima que el hijo segundo de Cristóbal Colón no pudiera visitar los tres establecimientos que posee el Sr. Canseco en las calles de Mesón de Paredes, 21; Pza. del Ángel, 10 y Mayor 55, 57 y 59, para contemplar el retrato más perfecto de su padre, grabado en las tapas de los relojes de oro, plata, níquel y acero que destina aquel inteligente industrial para conmemorar el IV Centenario del Descubrimiento de América!
Página 17. Afirman algunos historiadores que el suceso ocurrió a las diez de la noche; pero este dato no puede tenerse como exacto, dada la imperfección de los relojes en aquella época, toda vez que hasta cuatro siglos después no había de venir al mundo el célebre Canseco a perfeccionar los relojes de torre, que por su esmerada construcción y economía le han hecho famoso en todas partes.
Página 19. Los compañeros de Colón celebraron el éxito de su viaje con vítores, aplausos, juegos y otras demostraciones de júbilo, excepto la de replicar las campanas, porque como Canseco no había nacido, y por lo tanto, no había pasado por allí todavía, no pudo instalar en aquel país ni una sola de sus maravillosas campanas, con yugos hierro, de su invención, cuyos fabulosos resultados hoy certifican autoridades competentes en la materia. Por las mismas razones, no pudo el insigne Almirante repartir entre sus camaradas los relojes de oro, plata, níquel y acero, con su retrato en las tapas, como recuerdo indestructible de la hazaña realizada, y que hoy pone a la venta el infatigable Canseco en conmemoración de aquel acontecimiento.
Página 21. Repetimos la advertencia de que no puede asegurarse con exactitud la hora, toda vez que aún no se conocían los excelentes relojes de torre, pared y bolsillo que fabrica en la actualidad el acreditado industrial Antonio Canseco.
Página 30. Por más que hemos registrado historias,
biografías, bibliotecas y archivos, no hemos podido encontrar datos ciertos,
acerca de un hecho contemporáneo y que, a pesar del largo tiempo transcurrido,
tiene perfecta e íntima relación con el desastre que acabamos de referir. Como
la veracidad del caso es indudable, y nosotros tenemos pruebas suficientes para
acreditarlo en caso de duda, vamos a relatar el suceso tal y como a nosotros ha
llegado por conducto fidedigno.
Nadie volvió a ocuparse del naufragio de las carabelas cargadas de oro y
mandadas por Bobadilla. Pero al cabo de cuatrocientos años, y merced a un
suceso análogo a aquél, ocurrido a Canseco haciendo la travesía desde la
península a América, se ha recuperado gran parte de la riqueza en aquella
ocasión perdida. El hecho fue como sigue.
Encargaron a Canseco la construcción de varios relojes de torre y campanas, de
su invención, para instalarlas en diferentes puntos de América, pero con la
condición precisa de que los trabajos de colocación habían de ser dirigidos
por tan acreditado industrial. Partió, pues, Canseco, pero al llegar frente a
la Isabela, precisamente donde naufragó Bobadilla, una furiosa tempestad echó
a pique el buque donde viajaba el famoso relojero, que, como buen nadador y buzo
inimitable, aprovechó la ocasión para dar un vistazo al fondo del mar y
aprovecharse como pudiera de algo de lo que él sabía que por allí andaba
perdido.
En efecto, topó con una de las carabelas, que a pesar de la catástrofe había
padecido pocas averías, y ayudado de las hercúleas fuerzas de que al nacer le
dotó la naturaleza, logró poner la nave a flote, con el precioso cargamento
que contenía; embarcó en ella, y a fuerza de trabajos, fatigas y penalidades
sin cuento, llegó a tierra, que estaba muy próxima; recogió todo el oro que
hubo a mano; abandonó el buque por inservible para hacer larga travesía;
esperó el paso de un vapor, que no se hizo esperar, tomó pasaje para España,
y desde entonces se dedicó a fabricar relojes de bolsillo con el oro puro
adquirido en américa por los expedicionarios de Colón y rescatado por él
gracias a la maravillosa casualidad que tan milagrosamente se lo proporcionó.
De ese precioso metal son los relojes que, con el retrato del Virrey en las
tapas, ha fabricado y puesto a la venta para conmemorar el IV Centenario del
Descubrimiento de América; también los tiene con las tapas de plata, níquel y
acero, pero con las ruedas de aquel mismo oro, que andan a las mil maravillas.
Pueden adquirirse en cualquiera de los tres establecimientos que posee Canseco
en Madrid, Mesón de Paredes, 21; Plaza del Ángel, 10 y Mayor, 55, 57, 59.
Página 32. Los relojes de torre sistema Canseco los hay con motor a pesas y con motor a resortes. Es decir, que con motor a resortes no necesitan pesas. La regularidad de su marcha es enteramente igual en los unos como en los otros; pero son más convenientes los de motor a resortes, por la economía en su instalación y la facilidad con que se puede regir.
Página 33. El Real Decreto de 4 de enero de 1883, exceptúa de subasta a los relojes de torre sistema Canseco, pudiendo los ayuntamientos comprarlos libremente, a plazos o como mejor les convenga.
Página 35. Los relojes de torre sistema Canseco, lo mismo pueden andar con pesas que sin ellas, sustituyéndolas con un motor a resortes, que afinan la hora perfectamente y su colocación es más fácil.
Página 36. Después de lo dicho, nuestros lectores
comprenderán la importancia que tiene en estos momentos, no sólo para España,
sino para el mundo entero, la idea llevada a cabo por el conocido y renombrado
industrial Antonio Canseco, conmemorando el IV aniversario del primer viaje de
Colón, grabando el retrato de este en las tapas de los relojes de bolsillo, en
oro, plata, níquel y acero, y vendiéndolos a precios fabulosamente
económicos, en sus tres relojerías establecidas en esta corte, Mesón de
Paredes, 21; Plaza del Ángel, 10 y Mayor, 55, 57, 59, donde también pueden
verse sus magníficos relojes de torre y de pared, y los diversos modelos de
campanarios y campanas con yugos de hierro, de su invención.
Lo que España conmemora
con festejos a Colón
Canseco celebra con
recuerdos que dan la hora.
Si de lo dicho dudáis,
acudid y lo veréis;
satisfechos quedaréis
y de seguro compráis.
Que todo español, profundo
respeto debe tener
al privilegiado ser
que regaló a España un mundo,
suceso de tanto brillo
todos deben celebrar,
y lo mejor es llevar
a Colón en el bolsillo
A continuación damos el programa oficial de las fiestas que prepara el Excmo. Ayuntamiento de Madrid y algunas empresas y sociedades, mercantiles, industriales, etc., creyendo con esto satisfacer una necesidad de nuestros favorecedores.
Página 38. También el famoso relojero Canseco quiere conmemorar tan glorioso acontecimiento, poniendo a la venta sus relojes de bolsillo en oro, plata, níquel y acero, con el busto de Colón en sus tapas.
Página 47. Proveedor de la Real Casa.
Relojería Central de Canseco
Calle Mayor, número 55, 57 y 59
Madrid
Sucursales:
Plaza de Ángel, 10 y Mesón de Paredes, 21.
A cualquiera de estas tres relojerías pueden los compradores acudir con entera
confianza, en la seguridad de que comprarán más barato que en ninguna otra
parte y llevarán relojes de buena calidad.
Hay en estos tres establecimientos gran surtido de relojes de oro, plata, acero
y níquel, para señoras y caballeros, cuyos relojes, por su buena calidad, se
pueden garantizar de uno a tres años.
También hay un buen surtido de relojes de cuadro y magníficos reguladores a
precio de fábrica, es decir, que nadie puede competir.
En relojes de torre y campanas se puede asegurar que esta casa es la primera de
España.
Fábrica de campanarios de hierro.
Vistoso y elegante campanario de cuatro columnas. Pídanse informes de este
campanario al Ayuntamiento de Oropesa.
Estos campanarios lo mismo pueden colocarse para las casas consistoriales que en
las iglesias y conventos. La solidez y perspectiva es de lo más maravilloso. Al
edificio le da gran importancia.
Estos campanarios, todos de hierro dulce, de dos columnas, son los más seguros y a propósito para colocar toda clase de relojes en las casas consistoriales. Pídanse informes a los ayuntamientos de Bargas, Alcorcón y Leminchar (Toledo).
Campanario de cuatro columnas de fundición o de hierro dulce. Este campanario es el que más aceptación ha tenido por la seguridad y baratura. Pídanse informes de este campanario a los ayuntamientos de Cuenca, Moraleja, Algradeo, Brihuega, Borox, Parrillas, Humanes, Aranjuez, Fuentelahiguera, Tornavacas, Masotera, Binoso, Arquillos, Albanchez y aún hay muchos más.
Precios reducidos de los relojes de torre sistema Canseco
Con sus cuerdas metálicas, pesas de hierro y todo completo.
De los números más corrientes.
Reloj de horas y medias, cuerda diaria, propio para hoteles, casas de labor,
fábricas, colegios, etc., con su timbre de 80 kilos y su esfera de 50 cm.
Observaciones.
Todos estos relojes pueden ser de horas y cuartos, con un aumento del treinta
por ciento sobre los precios de los relojes con campanarios, en cuyo precio
entra además otro timbre o campana para los cuartos, una tercera parte menor
que la de las horas.
También pueden ser con motor a resortes, desapareciendo el estorbo de las
pesas, por no ser necesarias, con aumento del cincuenta por ciento sobre el
precio de los relojes completos con campanarios. Estos relojes es muy fácil su
colocación, y aunque cuestan algo más, se economiza en las obras de
instalación y en el censo que originan las cuerdas.
Estos precios son en Madrid, quedando los portes y colocación de cuenta de los
compradores, o a precios convencionales, según la distancia y la obra que se
necesite hacer.
Para el caso de que a los señores compradores les convenga correr con la
colocación por su cuenta, tiene esta casa a su disposición oficiales muy
prácticos, provistos de maromas, polipastos y demás útiles del arte, para
dirigir la obra y colocar lo mismo relojes que los campanarios y campanas, por
el módico sueldo de doce pesetas diarias y gastos de viaje.
Recomendamos los relojes de cuerda diaria por ser de mejor resultado que los de
ocho días.
Observaciones.
Los relojes de torre sistema Canseco pueden ser de motor a resortes, quedando
suprimidas las pesas, que tanto estorban, y suprimiendo también el gasto de las
cuerdas, por no ser necesarias, con un aumento del ochenta por ciento sobre los
precios indicados en las páginas 55 y 56.
Los precios de esta tarifa entiéndase que son en Madrid, pues como no es fácil
calcular los gastos de colocación y portes, porque estos varían según las
distancias y la obra que haya que hacer, lo dejamos por cuenta de los
compradores; pero para orillar dificultades, esta casa tiene a disposición de
nuestros favorecedores operarios muy prácticos para dirigir las obras e
instalar los relojes mediante los honorarios de doce pesetas diarias y gastos de
viaje, ida y vuelta. Nuestros relojes de torre sistema Canseco se colocan en
tres días, estando el local preparado y siendo sin campanario.Teniendo que
preparar el local y con campanario modelo A o M se tarde en toda la obra ocho
días próximamente.
Los relojes de torre sistema Canseco son bastante conocidos en todas partes,
y no es preciso elogiarlos ni darles bombo; sólo diremos que en el año de 1888
obtuvieron privilegio exclusivo concedido por los Gobiernos de Francia y
España. En el año de 1890 alcanzaron otro privilegio en las dos referidas
naciones, y en el año que nos rige lograron alcanzar otro nuevo privilegio por
un singular y magnífico escape titulado escape de libre oscilación, que,
además de regularizar la hora con extraordinaria exactitud, tiene la doble
ventaja de disminuir los desgastes, de tal modo, que los relojes pueden durar
con este nuevo escape más de doscientos años, sin otras composturas que la
limpieza indispensable.
Así lo calculan los ingenieros y personas peritas que han examinado dicho
mecanismo.
Así es que los relojes de torre sistema Canseco se recomiendan por sí sólo;
pero para mayor satisfacción de los compradores, insertamos a continuación una
lista de los que se hallan instalados, para que el que guste pueda pedir
informes a los ayuntamientos respectivos. (ver
inventario de relojes Canseco)